Cómo elegir Calzado Industrial (Guía)
Adquirir calzado de seguridad para una plantilla laboral parece una tarea sencilla, hasta que te enfrentas a decenas de modelos, materiales y especificaciones técnicas (dieléctrico, antiderrapante, ESD). El resultado más común es comprar basándose únicamente en la apariencia de resistencia o en el precio, descuidando la funcionalidad real.
La buena noticia es que elegir correctamente es un proceso sistemático. En México, la referencia normativa obligatoria es la NOM-113-STPS-2009, la cual clasifica el calzado de protección y define sus pruebas y especificaciones.
El problema real detrás de las malas compras La mayoría de las empresas no se equivocan por falta de presupuesto, sino por una falta de diagnóstico en piso. Por ejemplo: una bota muy robusta puede aparentar mayor seguridad, pero si la operación implica caminar largas distancias sobre superficies lisas, el trabajador necesita tracción y ligereza, no peso muerto.
Paso a paso: Cómo elegir el calzado industrial adecuado
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Define el riesgo principal, no solo el puesto: No es lo mismo un "trabajo en almacén" que un "trabajo en almacén con piso húmedo y tarimas". Evalúa los riesgos operativos:
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Golpes o caída de objetos: Requiere puntera de protección.
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Resbalones: Exige suela con alto coeficiente de fricción (antiderrapante).
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Riesgo eléctrico: Requiere calzado dieléctrico.
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Estática (Electrónica/EPAs): Exige calzado ESD/antiestático.
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Objetos punzocortantes: Necesita protección en la suela o plantilla resistente a la perforación.
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Exige cumplimiento normativo comprobable: En México, la referencia es la NOM-113. Asegúrate de que tu proveedor respalde sus productos con fichas técnicas y certificaciones vigentes, evitando compras a ciegas.
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Selecciona la suela según las condiciones del piso:
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Pisos lisos o húmedos: Prioriza el máximo agarre.
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Presencia de aceites/grasas: Requiere suelas con resistencia química específica.
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Alta movilidad: Busca un equilibrio entre tracción y ergonomía.
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El ajuste correcto es prevención de accidentes: Un calzado con holgura provoca tropiezos; uno demasiado ajustado genera fatiga y lesiones. La incomodidad se traduce en distracciones operativas y, eventualmente, en accidentes.
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Ergonomía para jornadas completas: La protección sin comodidad es una mala inversión. Un EPP (Equipo de Protección Personal) que lastima al usuario terminará siendo utilizado de forma incorrecta.
En STRONGER nuestra filosofía es clara: protección certificada y comodidad para jornadas completas. Cuéntanos sobre tu industria, el tipo de superficies en tus instalaciones y los riesgos operativos, y te recomendaremos la bota ideal para maximizar tu inversión.